domingo, 27 de julio de 2014

Holandés errante


-"The flying Dutchman" de artista anónimo-

El holandés errante, también llamado holandés volador, es un barco fantasma protagonista de una antigua leyenda holandesa muy extendida en todo el mundo.
Según la tradición, sobre este navío pesa una maldición que le impide tocar puerto, motivo por el cual vaga sin rumbo por los mares del mundo. Se lo describe como un barco en condiciones deplorables y de aspecto abandonado, mientras una misteriosa luz que irradia a su alrededor lo hace destacar desde la distancia. Se cree que cuando otro barco lo saluda, sus tripulantes tratan de enviar mensajes a tierra a personas que posteriormente se descubre que han muerto hace siglos.

Existen innumerables versiones de la historia, desde la clásica maldición hasta una tripulación de muertos. La versión original y más antigua de la que se tiene registro es la que cuenta de un capitán holandés llamado Willem Van Der Decken, quien hizo un pacto con el diablo para poder surcar los mares sin importar las adversidades que la naturaleza le imponga a su barco. Al enterarse de semejante ofensa, Dios castigó al capitán y su tripulación condenandolos a navegar sin rumbo, imposibilitados de tocar tierra, para toda la eternidad.

Origen de la leyenda

Se sabe de un capitán holandés verídico que pudo ser la inspiración de la conocida leyenda: Bernard Fokke, un capitán del siglo XVII. La idea de un pacto con el diablo surge por la fama de Fokke, quien se hizo celebre por recorrer la distancia entre Holanda y Java a una asombrosa velocidad, extraño para la navegación de aquellos tiempos, por lo cual se creía que había hecho un trato con satanás.

El famoso novelista ingles Frederick Marryat, le da al capitán el nombre Van Der Decken, que significa literalmente "en cubierta", mientra Washington Irving lo llama Ramhout Van Dam. En muchas versiones llaman "holandés errante" al capitán y en otras al barco.
En algunas versiones, un horrible crimen cometido a bordo propició la maldición, mientras que en otras se habla de una epidemia que afectó a casi toda la tripulación, motivo por el cual no se le permitió desembarcar en ningún puerto, siendo obligados a navegar eternamente.